A Veces

A veces quiero tu cercanía 
tu silencio en mi sintonía
sin que me hables
o pronuncies un hola
solo que estes presente
y me saques de la ola.

A veces quiero que estés presente
que me respondas y conmigo juegues
para saber que en mi pendiente
conmigo vayas crujiendo dientes.

Mis cavilaciones son complejas
tan alteradas que me asustan.
A veces dudo que sean mías
porque hay días que me insultan.

No espero que las entiendas
no creo que las comprendas
son capas de días y años
que me hicieron hartar el pasto.
Como una bestia en el rebaño
me dieron tanto que doy abasto.

A veces te querré lejos
tan lejos que te me escapes
para ver si corres y te caes
y me busques sin amagues.

A veces quiero ver mi sangre
corriendo de tu mano.
Quiero ver tu cara de locura
ahogándome cuando estoy sano.

A veces lloro
en mi oscuridad
no por miedo
a esos días duelo.
Es mi banalidad
en mi bajo vuelo.

A veces te sonrío
y te soy honesto;
mi afecto a ti
es predilecto.

No me dudes
eso lo hago yo
y si me cortas
la sanaré.
Estate aquí
y quizás allá
yo esperaré.

Hilos

Llevo hilos en las manos,
Enlazados entre mis dedos
Hilos nuevos y de antaño
De mis ruegos y mis credos.

Los hilvano como puedo,
Los amarro como puedo
Entre momentos torpes
Y fines nobles
Entre tiempos tercos
Y firmes robles.

Con mis dedos que sangran
Entre agujas afiladas
Con punción quirúrgica
De disciplina enquistada.

Llevo hilos para coser labios
Que guarden así mi silencio
Y la sanidad que me queda.

Hilos para tejerme tímidas alas
Que aleteo en alturas de peligro
Y nunca uso a pesar de balas.

Hilos para amarrar este mundo
Que se revienta en sus costuras
Y en sus miles de rupturas.

Llevo hilos para mi paz
Que la llevo a trozos.
Hilos que suturen mi faz
Que veo en retozos.

Porque me faltan días
Y las horas no me cooperan.
Muy duras han sido muchas mañanas
Que mis hartazgos conllevan.

Haré mi lugar con los harapos.
Coseré mi refugio con sus trapos.

Remendaré las ropas
Con los despojos.
Celebraré mis galas
Con sus enojos.

Así que ruego por hilos
Como un desdichado por la calle.
Con tijera y diente
Que este hilero no me falle.

Cuerda Floja


Tiende de dos puntos,
distantes uno del otro
no estira ni encoge
no ensucia y menos recoge.

Tiendes desde dos extremos,
extraños uno al otro
como almas en vilo sobre el casco,
dos extremos sin señas buenas
o un mal rasgo.

Este camino es conocido,
me espera tras cada flecha.
Este camino es traicionero
sobre mis pisadas marca mi fecha.

Mal hecho
al mal trecho
a las buenas obras
mano al pecho.

Este camino me infunde temor
de caer sin mas remedio a mi ardor.
Este camino es de pavor
de recuerdos acuciantes a mi pudor.

Sobre este
tendido abajo yace mi horror
Con ojos ceñidos a mi fervor
sobre este tendido
probaré mi valor
ojos abiertos a mi dolor.

Porque si duele
sobreviviré
y si me hiere
sanaré.
Aunque caiga
y mis huesos quiebre
enmendaré.
Sobre esta cuerda floja
caminaré.

Con mi alma en vilo
y mis anteriores también
al final de esta cuerda floja
en mis entrañas refugiaré

Es mi mente

Es mi mente
La que recorre los kilometros
que mi corazón no se atreve
la que hace las obras
que mi mano no quiere
y abre mis heridas
hasta que estas no hieren.

En sus esquinas
sus recovecos y sus sótanos
encuentro razones de miedo
para coser mi boca.

En justa en sus intenciones
y extensa en sus acusaciones
porque sabe más que quiero admitir
y hace más que mi simple existir.

Es mi mente la que corre
cuando mi alma se esconde
entre mis silencios y mis duchas
cuando busco y cuando encuentro.

Corre a otras habitaciones
en otras casas
en otras villas.
Corre y dibuja
escenas y alternativas
de mi corazón desgarrado
y el tuyo enterrado.

Corre con la duda
a quien arrastra de la mano
y mi corazón mantiene su respiración.

Porque no lo entenderá
si no lo imagina;
se atrofiará
si no lo visualiza.

Hasta que ella regresa
cansada y reventada
con las manos en sus bolsillos
con la mirada asustada.

Ante el vacío de su encuentro
y el silencio de su camino.

Me encuentra ruborizado
y con mis manos enlazadas,
con las tuyas que me sujetas
y que le ignoras con tus besos.

Aquellos de las buenas noches
en especial los del domingo
que me hicieron olvidar,
mis plegarias y carencias
que en su adiós tuve que añorar
tu sustento y tu esencia.

Mi mente corre
pero en mi almohada yo descanso;
mi mente se angustia
pero en mi cama tú descansas,
Mi mente no lo entiende
pero mi corazón sí.

Ella busca el colapso
El otro se deja caer.
Ella busca el dolor
el otro se deja sanar.
Una corre
el otro descansa

Es mi mente
la que se puede atrofiar
y en su descalabro
el otro te sabe confiar.

Poco por hacer


Poco se hace
Con los ojos vendados,
A tu vista necia
Que consejos desprecia.

Poco se hace
Con oídos sordos
Arrogantes y temerarios,
Que prefieren el ruido
Al silencio funerario.

Ocupas tus manos
Con oficios temporales
Porque construyes tu casa
Sobre piedra escasa.
Ocupas tus manos
Con momentos etéreos
Que acarician la paja
Conservada en tinaja.

Desconoces tu historia
Te es solo una referencia.
Episodios del olvido
Catalogados a preferencia
Así que escoges ver a tus pies
Como divina providencia.

Poco sirve
Tus ruegos denodados,
Ese espíritu resuelto
Sobre cuerpos aliados.

Así que buscas culpables
Y señalas temores;
Cuentas fantasmas
en el techo y en rincones.

Aquellos que rechazaste
Por temor a aprender,
Aquellos que reprendiste
Por temor a crecer,
Que recogieron tu boca
Del polvo seco,
Que sujetaron tu cabeza
De tonterías y su eco.

Poco se hace
Esperando peras del manzano.
Nada se logra
Confiando en tu cambio sano.

Lo intento

No sé medir lo que digo,
Igualmente lo hago
Tantas veces lo he ensayado
Que en automático
Lo he mecanizado.

En mi retrospectiva
Estoy en lo cierto.
Mi mano activa
Te lo atestigua
La pasiva
Esa no cuenta
Ella guarda silencio
Y lo averigua.

Pero te tengo aquí,
Con ojos negros
Mi bruteza se me ha resbalado
Y mi descuido te ha lastimado.

No soy violento
Así me han formado.
Fue un acto vano
Que mis voces mimetizan.
Cree que lo intento
Que no lo he olvidado.
El corazón en mano
Que mis obras sintetizan.

Es que no soy yo.
Cuando la sangre me escurre
Mi instinto la escupe
Y mi crianza la traga.

No soy yo
Si soy inmóvil a tu pesar.
Mi paciencia es útil
Pero no lo deja al azar.

Perdona mis impertinencias
Y mis locuciones de placer
Son meras coincidencias
Y tareas por hacer.

Disculpa mis imprudencias
Mis ansias y mis miedos
Son reflejos de añejos
De jóvenes y de viejos.

Toma mi ayuda
Átala a mi espalda.
Toma mi palabra
Y séllala en mi boca.
Toma mi peso
Siéntelo en mis hombros.

Cierra tus puños
Y escupe tu vileza
Prometo no llorar
Te juro que lo intento.

Golpea con violencia
No me mires
Si te inhibe.
Destierra tu inocencia
No me hables
Yo lo intento.

Hagamos de esta casa
Una brisa a su calor.
Hagamos de este golpe
Lección aprendida a su temor.

Perdona mis manos
Solo quieren ayudar
Te juro que lo intento
Te prometo mejorar.

Pies en la tierra


Voy con los pies en la tierra
contando los segundos,
pensando en mil maneras,
tantas veces que te secundo.

Los días
son de cielos grises,
los días
son de negro y sin matices.

Camino por un lado,
dejo el otro para ti.
Mis manos van abiertas
quizás te aferres a mi.

Todo va lleno
de cosas que dejaría,
y el resto va vacío
de corazones que sentía.

Me acuesto sobre tierra,
me encojo en mi mismo,
y me abrazo hasta las piernas,
para que te eches junto a mi.
Para que palpites a mi ritmo
con tu corazón empedernido.
Sácame ya de este abismo
de este camino compungido.

Voy descalzo sobre tierra,
pateando piedras como tonto.
La mugre a mi piel se pega
la mosca desde mi despega,
ni a su asco soy buen puerto
menos a las rapiñas
sería un buen muerto.

Tengo pies sobre la tierra
porque he olvidado los zapatos.
Tengo vicio en mi garganta
poco importa sin el olfato.

Así vamos
con poco estamos
un vagabundo
en Don Mundo
mi suplicio
a tu prejuicio.

Repito este día,
y lo parto por minutos
para ver si en algún momento
en un fragmento diminuto.
Te encuentro en mi camino
sonriendo tan astuto.

Mis pies sobre la tierra
Son mi tan humilde condición.
Sonríen y me aterra
volver a esta situación.



Pecadores

Este pecador ha pecado por mi
Y yo he pecado en regreso;
Este mismo me ha soñado
Y he amanecido así.

Este pecador ha bailado
Solo y a su ritmo por mi;
En su solsticio ha danzado
Sin más remedio que por mi.

En este pecado
El pecador soñó,
Y en su recado
En muchos ojos lloró.

Tanto que recorrió
Tanto que queda por delante,
Caído y abatido;
En su camino hasta hoy
Mucho amor roto
A paso tan lento.

Este pecador ha orado por mi
Y en mis plegarias ruego por su alma.
Este pecador se ha sacrificado por mi
De mi mesa lo mejor le doy con calma.

Ha sangrado su vergüenza
Y derramado sus penas.
Este pecador ha pecado por mi
Y por ello llevo en venas.

Mi propia cadena cuelga,
Sobre mi lomo ligero.
Así mismo lo he soñado
Así mismo amanecí.

Mi habitación


Mi habitación
tiene libreros
llenos de hojas,
llenas de historias,
de cuentos de sueños
y de fotos rotas.

Es una hojarasca
de mis memorias
que dudo que encuentres
buenas historias.

Mi habitación
es un cementerio
lleno de huesos,
de esqueletos;
Con corazones vivos
que no quisieron
dejar de ser.

Yo sigo perdiendo el camino,
el sendero a mi habitación;
Aunque mis exabruptos sean mentales
Los sentimentales lo niegan
quizás puedas encontrar el camino
y señalizarlo en mi destino.

Mi habitación
esta tapizada
de pieles extrañas
que me han rasgado
y les he rasgado,
en su momento
a veces rápido
y otras lento.

Mi habitación
guinda desde lo alto
y no sé como llego ahí.
Mi habitación
requiere cuidado y tacto
Mano firme
fiel sensación.

Puedes dormir en mi cama
y abrigarte en su llama;
Escucharás los ecos
de las pisadas de mis encuentros
sus esperanzas y sus lamentos.

Pido seas paciente,
ruego no les juzgues;
mi habitación es mía
con sus encantos
y mis espantos.

Mi habitación
es mi suma,
es mi resta
porta mi risa
y mi cruz.

No es locura
ni confesión;
a mi alma
es terror,
de que busques
y la encuentres
por mala suerte
o buen amor.

Tus relatos

Tus relatos son elocuentes
trascendentes y vacíos.

Son frases incompletas,
vocales enunciadas,
que esconden entre sus letras
la semilla plantada.

Un genesis sin la tentación
es un paraíso sin vocación,
que se disipa en la mente
se aleja de lo perfecto
y lo que está por conocer.

Pero en tu caso se cayó,
en tu caso germinó
mas tus relatos lo esquivan
con sus manos escondió.

Porque cuentas bien tus días,
cuentas sus mañanas y sus tardes,
más sus noches solo son lunas
a tus días son solo partes.

Tus relatos son mil cuentos
que se reviven uno sobre el otro;
cuentos rotos y cuentos largos
cuentos tibios y amargos.

Cuentos sin príncipe
sin princesa y sin dragón;
Cuentos serenos,
cantos de sirena,
que son centro
sin principio o fin.

Tus relatos me entrañan,
se configuran en mi mente,
con sus piezas dispersas
en un plano blanco dependiente.

Piezas de mil formas
amorfas y coagulantes;
coalescencia sin sentido
con espacios al sombrío.
Se funden como pueden,
como tu reloj te lo permita,
como tu valor te deje,
como tu consciencia te lo dicte.

Tus relatos son dictados
y en mis hojas los he escrito;
con mis ojos los detallo
con mis dientes los mastico.

Tus relatos son carentes
aunque en función
son presentes
a mi oración;
espacios latentes
a tu opinión
son suficientes.