A veces quiero tu cercanía 
tu silencio en mi sintonía
sin que me hables
o pronuncies un hola
solo que estes presente
y me saques de la ola.

A veces quiero que estés presente
que me respondas y conmigo juegues
para saber que en mi pendiente
conmigo vayas crujiendo dientes.

Mis cavilaciones son complejas
tan alteradas que me asustan.
A veces dudo que sean mías
porque hay días que me insultan.

No espero que las entiendas
no creo que las comprendas
son capas de días y años
que me hicieron hartar el pasto.
Como una bestia en el rebaño
me dieron tanto que doy abasto.

A veces te querré lejos
tan lejos que te me escapes
para ver si corres y te caes
y me busques sin amagues.

A veces quiero ver mi sangre
corriendo de tu mano.
Quiero ver tu cara de locura
ahogándome cuando estoy sano.

A veces lloro
en mi oscuridad
no por miedo
a esos días duelo.
Es mi banalidad
en mi bajo vuelo.

A veces te sonrío
y te soy honesto;
mi afecto a ti
es predilecto.

No me dudes
eso lo hago yo
y si me cortas
la sanaré.
Estate aquí
y quizás allá
yo esperaré.