A veces quiero tu cercanía tu silencio en mi sintonía sin que me hables o pronuncies un hola solo que estes presente y me saques de la ola.
A veces quiero que estés presente que me respondas y conmigo juegues para saber que en mi pendiente conmigo vayas crujiendo dientes.
Mis cavilaciones son complejas tan alteradas que me asustan. A veces dudo que sean mías porque hay días que me insultan.
No espero que las entiendas no creo que las comprendas son capas de días y años que me hicieron hartar el pasto. Como una bestia en el rebaño me dieron tanto que doy abasto.
A veces te querré lejos tan lejos que te me escapes para ver si corres y te caes y me busques sin amagues.
A veces quiero ver mi sangre corriendo de tu mano. Quiero ver tu cara de locura ahogándome cuando estoy sano.
A veces lloro en mi oscuridad no por miedo a esos días duelo. Es mi banalidad en mi bajo vuelo.
A veces te sonrío y te soy honesto; mi afecto a ti es predilecto.
No me dudes eso lo hago yo y si me cortas la sanaré. Estate aquí y quizás allá yo esperaré.