Llevo hilos en las manos,
Enlazados entre mis dedos
Hilos nuevos y de antaño
De mis ruegos y mis credos.

Los hilvano como puedo,
Los amarro como puedo
Entre momentos torpes
Y fines nobles
Entre tiempos tercos
Y firmes robles.

Con mis dedos que sangran
Entre agujas afiladas
Con punción quirúrgica
De disciplina enquistada.

Llevo hilos para coser labios
Que guarden así mi silencio
Y la sanidad que me queda.

Hilos para tejerme tímidas alas
Que aleteo en alturas de peligro
Y nunca uso a pesar de balas.

Hilos para amarrar este mundo
Que se revienta en sus costuras
Y en sus miles de rupturas.

Llevo hilos para mi paz
Que la llevo a trozos.
Hilos que suturen mi faz
Que veo en retozos.

Porque me faltan días
Y las horas no me cooperan.
Muy duras han sido muchas mañanas
Que mis hartazgos conllevan.

Haré mi lugar con los harapos.
Coseré mi refugio con sus trapos.

Remendaré las ropas
Con los despojos.
Celebraré mis galas
Con sus enojos.

Así que ruego por hilos
Como un desdichado por la calle.
Con tijera y diente
Que este hilero no me falle.