Te daría los años de mi niñez
Para que formes mi presente;
Quizás así balanceo mi sensatez.

Todos los sueños compartidos
Y las pesadillas de mi mudez,
En vuelos de papel cada página
De cada letra de mi estupidez

Envuelto en mis recuerdos
Retorcidos y presentables
Por la aflicción que me enseñaron
Y negarla me animaron.

Te daría cada centímetro de mi piel,
Cada limón y cada gota de miel;
Dejaría que te envolvieses en ella
Ser tu abrigo y siempre fiel.

Perdería mi cordura,
Y con cada ladrillo de locura
Mil casas construiré.

Porque al final,
Soy yo quien las habita.
Ya me conozco sus pasillos
Sus esquinas y sus fallos,
el sabor de sus sabanas
el sudor de las mañanas

Te daría mi primera oración
Y un rezo por la noche,
Para tener la satisfacción
De las penas que atendí.

Te daría cuanto pudiera,
Aunque a veces no se si es mío .
Te daría todos mis números
Si solo así durase más.