
Te has llenado de dignidades Y tu boca reboza de ellas Pero tus manos no mienten Y tus obras no mienten Has visto tu realidad Y la ves en todos Como un reflejo divino Un mérito loable Te vistes de ella Y arropas a todos La talla para todos La medida justa Juzgas por miopía Ignorancia lasciva Que cree en su conocimiento Y confía en su ruego Te has llenado de dignidades Y eres soberbia en tus obras Porque las tuyas no son de otros Y las suyas te son imperdonables Te has llenado de dignidades Y eres fría como una piedra Estatua que se aferra al pasado Y con altivez denigra su pecado Eres cruel condenas con crueldad Confundes pasiones por amores Y religiones con valores Orgullosa Boca llena de odio Eres lo que se advirtió Y todo lo que se reprendió Orgullosa De corazón severo Nada te es sagrado Si es diferente a ti Desconoces la piedad Y ruegas por misericordias Desconoces la verdad Y pides sabiduría Eres la piedra en el camino El desaliento del día Y el fustigo del perdido Eres orgullosa Llena de soberbia Carente de humildad Orgullosa y ensimismada Eres dientes afilados Tras digna caridad