Eres la humildad que saluda
y dice buenos días;
el beso fraternal que se despide
y extiende sus buenos deseos.
Eres la alegría que baila
y se ríe viendo la cielo;
la pena que corre
y rueda cuesta abajo.
Eres la imagen del mar
que conoce a la selva
desde los pájaros que cantan
al agua que arrulla.
Eres montes frondosos
con olor a confianza
que destilan anhelos,
en sus faldas añoranzas
Eres el canto y el consuelo
la prosa y el señuelo,
eres la ilusión y esperanza
la lucha y la lanza.
Eres la promesa
y el trabajo,
las manos y el sudor
Que tus hijos y los míos
te ofrecen y consagran
Eres el amigo y el hermano
la familia y la niñez
Eres calles que serpentean
y senderos de vejez.
Eres sueño que ora
eres credo con fe,
el botín de piratas
una oración a las diez.
Eres sangre en mis venas
consejos en compañía,
Eres piel que me envuelve
en mis días de lejanía.
Días calendario
y los que están por venir,
Eres una y solo una
una muerte a existir.