Yace en su silencio
En lo vasto de la carencia
Con tus ojos que observas
Lleno de complacencia

Es un silencio cómplice
Porque tu opinión lo merece
Cómplice de tus delitos
Cómplice de lo que carece 

Y estás ahí
Quieto y sin alarma
Viéndolo todo en llama
Sin urgencia 
En tu cama
Displicente y sin cana

Todo es inmóvil
Pero eso no te molesta
Es mejor desatender la crítica
Aunque la ignorancia a veces cuesta

Tanta es tu quietud
Que las moscas no te posan
Y no es por pestilencia
Mucho menos insolencia
Aunque quizás sean
Parte y condescendencia

Quédate quieto
Y espéralo venir
Posiblemente así lo dejes
Todo al devenir