
Un extraño se para enfrente de mí Sostiene una pistola Y la apunta enfrente de mí Traje negro Ojos azules Camisa blanca Sonrisa forzada El viento sopla Y ambos le oímos No hay un alma más Y ambos sonreímos Un día fresco Perfumado a flores Pero aun está el olor De pólvora quemada Son sabor a sudor Mis ojos se posan fijos Se encierran en el barril Mi cuerpo se detiene Se detiene y se sostiene Su mirada es fría Y calcula cada segundo Su balance es sutil Se severo y nauseabundo Puedo gritar y esperar Correr o analizar En un suspiro Tira del primer tiro Directo a donde apuntó Y yo sangró Con una bala entre mi esperanza Y su faz Serena y con templanza Las gotas de sangre Rápido encuentran su camino Una sigue a la otra Hacia el sur de mi destino Herido y de rodillas Servido en un plato de sangre Él de pie Serio e inmutable Yo derramado Simple y desechable