
Te veo tendido en tus heridas, tus heridas abiertas. Te veo frente a mi, en sollozos y arrepentimiento. Y es que no hay lucha sin cicatrices No hay lucha sin dolor Unos ganan Otros pierden. Te veo y me pregunto quien te dañó. Quién dañó tu corazón? que late tan mecánico y abultado. Quién dañó tu alma? que inhala y no exhala. Quién dañó tus ojos? que observan pero no se asombran. Te veo y siento tu dolor Pero no puedo ser tu remedio. No tengo una solución que te devuelva lo que no te quité. No se como reparar lo que no he roto. Cuando el dolor corta lo profundo y el silencio calla todo, la piel escoce y la memoria acosa. No se como repararte pero puedo prometer algo: Seré tu refugio Seré tu sanctuario Seré tu techo que te cubra de la lluvia y el que te de cobijo del azote y la penuria. Seré las paredes que te permitan sanar y recuperar Seré el reposo que te deje soñar Seré la llama que te arropa sin cesar. Te veo y te siento...