
Paso a paso llevo conmigo mis alegrías, mis penas y derrotas, a un lugar de paz. Particular es el momento, singular la emoción. Paso a paso llevo mi cruz, clavada a mi espalda; es lo justo y no es falso. Este es mi cámino, estoy consciente de que así lo escogí así es mi destino, a ello le sonreí. Soy la victima de mis acciones y el padre de mi entierro, la consecuencia de mi impertinencia y la espera de mi paciencia. Llevo mi cruz hasta donde lleguen mis días, y hago lo mejor de cada uno, y de cada una de mis alegrías. No valen las quejas desde niño entiendo que hay que decidir; que no rueden las lagrimas porque así he decidido vivir. La paz llegará de eso estoy seguro. Bendito sean los cielos Que he aprendido a ser contento y con ello a lo maduro. La paz llegará de eso no hay duda, así que sigo con mi cruz y nada quedará. Así que no me compadezcas hay peores males por los que llorar y no me sobrevalores no pretendo ser un héroe. Ve lo que es y entiende lo que se siente. Porque cada quien carga la suya, su cruz con su orgullo, y cada quien le hace frente, de alguna manera y consecuente. Yo llevo la mía; paso a paso día a día