Paso a paso
llevo conmigo mis alegrías, 
mis penas y derrotas, 
a un lugar de paz.

Particular es el momento, 
singular la emoción.

Paso a paso
llevo mi cruz, 
clavada a mi espalda;
es lo justo
y no es falso.

Este es mi cámino, 
estoy consciente de que así lo escogí
así es mi destino, 
a ello le sonreí.

Soy la victima de mis acciones
y el padre de mi entierro, 
la consecuencia de mi impertinencia
y la espera de mi paciencia. 

Llevo mi cruz
hasta donde lleguen mis días, 
y hago lo mejor de cada uno, 
y de cada una de mis alegrías.

No valen las quejas
desde niño entiendo que hay que decidir;
que no rueden las lagrimas
porque así he decidido vivir. 

La paz llegará
de eso estoy seguro. 
Bendito sean los cielos
Que he aprendido a ser contento
y con ello a lo maduro. 
La paz llegará
de eso no hay duda, 
así que sigo con mi cruz
y nada quedará. 

Así que no me compadezcas
hay peores males por los que llorar
y no me sobrevalores
no pretendo ser un héroe. 

Ve lo que es
y entiende lo que se siente.

Porque cada quien
carga la suya,
su cruz con su orgullo,
y cada quien le hace frente,
de alguna manera y consecuente.
Yo llevo la mía;
paso a paso
día a día