
La verdadera virtud no esconde porque no teme y no teme porque ve el valor de lo que no debe. Espera por lo que vale la pena esperar y se aleja de lo que merece abandonar Sonríe, a pesar de los pesares no porque sea hipócrita menos por falsa, sonríe porque escoge hacerlo. Ve donde no se ve oye la voz en el silencio siente en la esperanza lo que no sabe ni conoce. Verdadera porque acumula de los demás pero simple porque escapa de lo convencional Perfecta e ineludible al hombre intacta y comprensible El amor es la verdadera virtud desde el dolor al clamor nada lo supera ni lo entierrra Sin amor, no hay calor, y sin calor, no hay valor. Valor que triunfe valor que respire valor que viva.