La verdadera virtud no esconde
porque no teme
y no teme porque ve el valor de lo que no debe. 

Espera por lo que vale la pena esperar
y se aleja de lo que merece abandonar

Sonríe, a pesar de los pesares
no porque sea hipócrita
menos por falsa,
sonríe porque escoge hacerlo.

Ve donde no se ve
oye la voz en el silencio
siente en la esperanza
lo que no sabe ni conoce.

Verdadera porque acumula de los demás
pero simple porque escapa de lo convencional

Perfecta e ineludible al hombre
intacta y comprensible

El amor es la verdadera virtud
desde el dolor al clamor
nada lo supera ni lo entierrra

Sin amor, no hay calor, 
y sin calor, no hay valor.

Valor que triunfe
valor que respire
valor que viva.