Sueño mucho y quiero más
oro tanto y ruego un poco más

Pero habrán quienes juzguen
y sobrarán los que dicen
que los rezos aclaman perfectos
y rechazan manchas
que las plegarias son vacías
si quien las pronuncia
no es inmaculado.

Matizar lo establecido para afirmar lo propio
es igual a aferrarse a engaños alegando verdades.

Igual seguiré entendiendo
y siempre juzgarán y dirán;
el sol brilla y brillará
y algún día verán

Que no quiero ser perfecto
pero lo intento
no porque le tengo afecto
sino porque me hace contento

Las montañas alcanzan lo alto
por sus simientes y por sus cumbres,
y los sueños separan del cielo
para que así se vislumbre.

Sueño mucho
porque quiero más,
y oraré hasta la mudez
aunque jamás te fíes.

Y juzguen lo imperfecto
y rechacen mis manchas;
prefiero no ser adepto
y vivir a mis anchas.