Sueño mucho y quiero más oro tanto y ruego un poco más
Pero habrán quienes juzguen y sobrarán los que dicen que los rezos aclaman perfectos y rechazan manchas que las plegarias son vacías si quien las pronuncia no es inmaculado.
Matizar lo establecido para afirmar lo propio es igual a aferrarse a engaños alegando verdades.
Igual seguiré entendiendo y siempre juzgarán y dirán; el sol brilla y brillará y algún día verán
Que no quiero ser perfecto pero lo intento no porque le tengo afecto sino porque me hace contento
Las montañas alcanzan lo alto por sus simientes y por sus cumbres, y los sueños separan del cielo para que así se vislumbre.
Sueño mucho porque quiero más, y oraré hasta la mudez aunque jamás te fíes.
Y juzguen lo imperfecto y rechacen mis manchas; prefiero no ser adepto y vivir a mis anchas.