Cuando camino hacia una dirección
oigo un suspiro que me roba la comprensión
Solo te extraño en tu ausencia
cuando no te oigo y llora mi consciencia
Solo te extraño cuando camino
cuando palpita a un ritmo dañino.
Y es que tienes una manera,
una forma muy singular,
en tu tono de voz a veces irregular
que a veces no me deja respirar.
Una manera tan simple y precisa,
sutil y endiabladamente concisa.
Solo te extraño cuando quema el sol
y la sombra no me calma del calor,
Y extraño el ruido de tu silencio
cuando oigo el alma bajo mi aliento.
Me haces extrañar correr
cuando debería caminar;
y esa risa de los niños,
que la tuya me hace recordar.
Extraño la lluvia que acaricia todo
cayendo suavemente a su ritmo y a su modo.
Y es que te voy a extrañar
en mis tiempos de cólera y en mis tiempos de gloria
te voy a extrañar
en los tiempos de sol y en las ricas y serenas brisas.
Te voy a extrañar a la hora de recordar
que detesto las despedidas y ver el tiempo pasar